1. Técnicas de ADN recombinante:
la manipulación genética
A partir de los años 70 se desarrollaron las
herramientas de la biología molecular o la ingeniería
genética o lo que se ha llamado técnicas del ADN recombinante.
Y esto ocurrió, en comparación con lo que fue el resto
de la historia de la ciencia, de forma muy rápida entre los
años 70 y 80.
En estas primeras etapas se estaba trabajando sobre
la posibilidad de manipular los genes, es decir:
A) tenerlos aislados,
B) amplificarlos, en el sentido de tener muchas copias de la misma
secuencia,
C) conocer la secuencia exacta, es decir el orden de las bases de
esos genes
D) una vez aislado poderlo expresar fuera de su localización
natural, lo cual tendrá una enormidad de otras aplicaciones.
Toda esta manipulación genética está
simplemente basada en unas pocas propiedades del ADN que han permitido
avanzar muchísimo en las técnicas.
Recordemos: el hecho de que el ADN sea una
doble cadena, y las cadenas sean complementarias y que la complementariedad
de bases sea un requisito suficiente para que dos cadenas que estaban
en simple hebra se encuentren y se vuelvan a reconstituir es la base
de la mayor parte de la manipulación. Dos simples cadenas de
ADN reconstituyen una doble cadena unida por puentes de hidrógeno
basado simplemente en la complementariedad de bases, en el hecho de
que si en una de las hebras hay una serie de nucleótidos con
las bases GCAT cualquier otra hebra que tenga CGTA, es decir complementaria,
va a poder unirse y reconstituir una doble cadena en determinadas
condiciones de temperatura y de pH dadas. Esta es una de las características
básicas. A esto se agrega el hecho de que el ADN tiene la información
en el orden de las bases y que el código por el cual esa información
es trascripta y traducida a una proteína es prácticamente
universal: ese tramo de ADN si es que codifica para algo puede producir
esa proteína en diversas condiciones.